miércoles, 27 de mayo de 2015

La intimidad y la alta cocina

Entró en la librería y advirtió los numerosos volúmenes dedicados al arte de cocinar. A esa hora los pensadores comían. Unos, anchoas a la plancha con melón y zumo de guindas; otros, tostadas de jamón con aguacate. Los escritores hacían ingerir a los personajes de sus novelas manitas de cerdo con compota de fresas a la naranja agria. .
El visitante de la librería coge una obra, muy breve, del escritor norteamericano Henri Miller, titulado “Leer en el retrete”.
Camino de su casa prueba a recordar un fragmento del texto:
-¿Qué haces ahí dentro, querida?
-Leer.
-¿Y puedo preguntarte qué lees?
-Algo sobre la batalla del Marne.
-¿Es entretenido?
-Es aburrido.
-Déjame que te traiga otra cosa.
-¿Cómo, querido?
-Qué si quieres que te traiga un refresco mientras avanzas con eso.
-¿Con qué?
-Con la batalla del Marne.
-No, ya lo he terminado. Ahora estoy con otra cosa.
(Al parecer la intimidad en esta casa sobre la que escribe Henri Miller está tan valorada como la lectura)