“Yo, que soy el mayor de doce
hermanos, sé lo que es salir adelante con dificultades y sé, incluso,
lo que es pasar hambre. Y cuando digo hambre lo digo en el sentido
estricto de la palabra” confesó Manuel Fraga a Salvador Pániker en
1968. Aquel año era ministro de Información y Turismo y,
paradójicamente, había adelgazado 15 kilos a base de comer menos y de
media hora diaria de gimnasia.
España tenía entonces 32 millones de habitantes, incluido Franco, y 12.000 presos, incluido Marcelino Camacho.
Fraga ingresó en Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional en 1957 y cinco años más tarde el dictador le encomendó el citado ministerio.
Cuando murió Franco, Fraga se movió, pero tuvo más fracasos que éxitos.
“Había un excesivo y extraño interés por jubilarlo por quienes aspiraban a sucederle en el Partido Popular cuando todavía en España no se había llegado a tener que fabricar líderes por computadora” Esto lo dijo una persona de su misma edad que lo conoció en el campamento de La Granja cuando hacían el servicio militar en las Milicias Universitarias.
España tenía entonces 32 millones de habitantes, incluido Franco, y 12.000 presos, incluido Marcelino Camacho.
Fraga ingresó en Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional en 1957 y cinco años más tarde el dictador le encomendó el citado ministerio.
Cuando murió Franco, Fraga se movió, pero tuvo más fracasos que éxitos.
“Había un excesivo y extraño interés por jubilarlo por quienes aspiraban a sucederle en el Partido Popular cuando todavía en España no se había llegado a tener que fabricar líderes por computadora” Esto lo dijo una persona de su misma edad que lo conoció en el campamento de La Granja cuando hacían el servicio militar en las Milicias Universitarias.

