A sus ochenta años todavía le entristecía lo que presenció siendo un niño. Recuerda cómo se llenó de alegría el rostro del director espiritual del colegio donde estudiaba al saberse que había sido asesinado el presidente del Consejo de Ministros y líder del Partido Liberal José Canalejas, cuando miraba el escaparate de una librería.
Don José de la Peña Cámara, que fue director del Archivo de Indias, hizo la Primera Comunión en un colegio de la Doctrina Cristiana en Valladolid. Allí estudió la Primera Enseñanza y el bachillerato, con los jesuitas, como alumno gratuito. Comenta que el ambiente eclesial de aquel tiempo era bastante lamentable y la piedad, sentimentaloide.
-El director espiritual…
-No me pregunte sobre esto. Fue frustrante para mí. Me marcó para siempre.
-Franco acusó por escrito a la masonería del asesinato de Canalejas.
-¡Franco!, exclamó con estupor.
Don José de la Peña Cámara, que fue director del Archivo de Indias, hizo la Primera Comunión en un colegio de la Doctrina Cristiana en Valladolid. Allí estudió la Primera Enseñanza y el bachillerato, con los jesuitas, como alumno gratuito. Comenta que el ambiente eclesial de aquel tiempo era bastante lamentable y la piedad, sentimentaloide.
-El director espiritual…
-No me pregunte sobre esto. Fue frustrante para mí. Me marcó para siempre.
-Franco acusó por escrito a la masonería del asesinato de Canalejas.
-¡Franco!, exclamó con estupor.
