miércoles, 25 de diciembre de 2019

El Maestro

Lo más entrañable de la cena navideña de los Acuarelistas de Sevilla fue la compañía de José Luís Fabre, el maestro, como lo llamó Luís Lomelino. Su presencia alegró a todos, siempre atentos a sus obligadas visitas al Hospital Virgen del Rocío. Se sumó al acto, venido desde Granada, el presidente de la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía. 

Me contó José Luís que en el hospital los médicos lo tratan muy bien, como si en el ambiente rondara Elías Cañas (q.e.p.d.) Y, como si se hubiera excedido en la expresión, añade: "Para ser buena persona no hace falta creer en Dios. Yo soy ateo, ateísimo. Pero barrunto que para creer es necesario ser bueno" 

El intercambio de acuarelas de los asistentes, por sorteo, puso fin a la cena. Fue muy celebrado el pajarito de Paqui. Lo pintó que parecía que se iba a escapar del papel.