martes, 26 de febrero de 2019

Las nubes de la cabeza

En El Ampurdán hay un viento que se llama la tramontana. Despeja las nubes del cielo y muchas veces las nubes de la cabeza. De allí era la madre del escritor José María Gironella. El autor de “Los cipreses creen en Dios” reconocía que ella tenía la mente más clara que él y lo atribuía a las propiedades mencionadas de ese viento. La madre tenía entonces 86 años y estaba enfadada con el hijo porque había publicado un libro en el que relataba cosas muy íntimas de ella y su marido. La obra se llamaba “Carta a mi padre muerto”. Además le disgustó que en la portada la foto de su hijo era grande y la de su marido muy pequeña. “Cosas de la editorial” dijo el escritor.-)

(De una conversación con José María Gironella cuando vino a Sevilla, ya curado de una grave depresión. Antes de la enfermedad era el ser más vital. Su madre le decía: Cuando tú entras, entra la alegría en casa.)