miércoles, 11 de febrero de 2015

Elegir lo elegible

Mientras en Andalucía la juez Alaya sigue imputando, en España muchos andan en busca del poder. Los del PP ya han guardado bajo llave las tijeras ensangrentadas de los recortes, pero Rajoy sigue siendo presa de Bárcenas, su antiguo amigo y proveedor de ética del partido.
Los del PSOE ven, con preocupación, a su secretario general porque quizá tenga los pies en el aire y la cabeza no sabemos dónde. Tal vez, en las peligrosas primarias. Suenan trenes. Susana Diaz ha insonorizado sus legítimas ambiciones para no oirlos...
Si ganan los de Podemos, como indican las encuestas, que no se quejen luego sus votantes si se sienten defraudados. Todavía están a tiempo de descifrar sus intenciones, de analizar sus conductas y de conocer sus amistades peligrosas. El partido de Iglesias y del acaudalado Monedero está entre la fascinación de muchos y la repulsión de otros.tantos. Es una ambivalencia que merece resolverse pronto para que se pueda elegir lo elegible. De todos es sabido que en esto consiste la libertad.