El nuevo director del Centro Regional de TVE en Sevilla, Francisco Millán, lo presagiaba: no se celebró su toma de posesión, porque los que debieron asistir tenían el calendario muy ocupado. Así que el acto tuvo un carácter muy íntimo y lleno de presentimientos: Millán duraría poco en el caro. Lo cesaron a los seis meses, cuando apartaron de la dirección general de Radiotelevisión española a Fernando Castedo y a su equipo de confianza.
Durante ese tiempo trabajó con intensidad desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche y renunció a las numerosas invitaciones oficiales y sociales de comidas. Esta actitud, que era beneficiosa para su salud, no le libró de recibir noticias de los que entonces ponían límites a su libertad:
El gobernador civil de Sevilla, Sanz Pastor, puso en su conocimiento que no quería ver la cara de Pilar del Río en la televisión, porque era de izquierda y porque había dicho palabrotas contra un ministro en una rueda de prensa. El delegado del Gobierno en Andalucía, Pérez Millares, le amenazó telefónicamente porque uno de sus redactores había citado, como fuente de información, al PSOE en relación con los resultados del referéndum de 1981 sobre la permanencia de España en la OTAN.
Durante ese tiempo trabajó con intensidad desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche y renunció a las numerosas invitaciones oficiales y sociales de comidas. Esta actitud, que era beneficiosa para su salud, no le libró de recibir noticias de los que entonces ponían límites a su libertad:
El gobernador civil de Sevilla, Sanz Pastor, puso en su conocimiento que no quería ver la cara de Pilar del Río en la televisión, porque era de izquierda y porque había dicho palabrotas contra un ministro en una rueda de prensa. El delegado del Gobierno en Andalucía, Pérez Millares, le amenazó telefónicamente porque uno de sus redactores había citado, como fuente de información, al PSOE en relación con los resultados del referéndum de 1981 sobre la permanencia de España en la OTAN.
