Mostrando entradas con la etiqueta Gerena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gerena. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

El inocente de Manuel Gerena invocó a Fraga

El Ayuntamiento de Sevilla no permitió que cantara Manuel Gerena en el Lope de Vega, advirtiendo que en la decisión no había móvil político.
El 3 de enero de 1972 el cantaor solicitó al alcalde Juan Fernández que le concediera el teatro para dar tres recitales a precios populares. Pasaron los días y no recibía contestación. Llamó por teléfono al Ayuntamiento y le comunicaron que su solicitud había sido denegada. Se personó en la Casa Consistorial para pedir que le diesen por escrito la denegación. “No se la podemos dar porque ha sido una decisión personal del Delegado de Propiedades don Manuel Sánchez de la Peña”. “Pues voy a ver a este señor, dijo Gerena". El cruce de palabras entre el edil y el cantaor fue esencialmente así:
-Por mi parte está denegada su petición, pero la presentaré a la Comisión Permanente. 
-Debió presentarla hace diez días. Esto ha sido una denegación suya. Usted será el culpable de que en la puerta del teatro puedan aglomerarse 15.000 personas para buscar entradas ante la confusión que ha creado.
-¿Esto es una amenaza?
-Es una advertencia.
-Pues el número 15 no me gusta. Mándeme a 16.000.
-El problema gordo que tiene usted es que sólo le gusta el 18.
-Si no me conceden el teatro mandaré un telegrama a Fraga. 
-Déle recuerdos de mi parte.

lunes, 20 de junio de 2011

Los “polis” se llevaron educadamente la pasta

Avisaron al cantaor Manuel Gerena  que dos “secretas”, que habían asistido a su  recital en el Colegio Mayor,  preguntaban por él.
-No creo que a estos señores les haya molestado que yo aparezca en los periódicos fotografiado con Rafael Alberti. Le aprecio mucho y él también a mí. Está ya viejo y no hay que estropearle la esperanza, comentó a unos estudiantes que le acompañaban en la habitación que le había servido de camerino.  
Antes les había hablado del mes que pasó  en el calabozo por negarse a cantar en un festival en el Teatro Lope de Vega,  de Sevilla, cuando hacía la “mili” en el Regimiento de Artillería:
-Colgué el  teléfono a una de las organizadoras del acto, que  era la esposa de un general, porque me  propuso que cantara unas estrofas de García Lorca. Yo acepté, pero con la condición de que también pudiera interpretar unos versos  de Miguel Hernández. “No, no, porque entonces va a resultar demasiado largo el espectáculo”, dijo ella. Le contesté que yo sólo era un soldado y no estaba obligado a cantar.