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sábado, 25 de enero de 2020

Periodista comprometido

Federico Villagrán, que no es devoto de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas, me dijo: “El mayor remordimiento que tengo en mi ya larguísima vida es que, como director de El Correo, toleré, mirando hacia otro lado, lo que nunca se debe hacer. Recordándolo experimento demasiado dolor”. 

No aludía a su encarcelamiento el 25 de marzo de 1975 por publicar en el periódico que 7.000 marines habían desembarcado en Rota con destino a Portugal. Se refería al gerente del diario que disminuyó la plantilla de Talleres y Redacción. (Era notorio que al tiempo que bajaba la economía de la empresa aumentaba la del gerente).

El diario Informaciones cuando fue encarcelado Villagrán publicó que “la sección de Cartas al director de El Correo tenía una nueva dirección moral: la prisión provincial de Sevilla.”

Iñaqui Gabilondo contó a Juan Cruz, de El País, que Villagrán fue la bandera de un periodismo comprometido. Lo dijo en 2006. En 2012 la asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática” le rindió un homenaje porque fue un periodista sin mordaza.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cuando el efecto promocional del PSOE fue absoluto

Entre los libros que tratan de la subversión estudiantil de los años sesenta y setenta en nuestro país destaca el titulado “Subversivos y malditos de la Universidad de Sevilla” (1965-1977) del profesor de Historia Contemporánea de la Hispalense Alberto Carrillo Linares, publicado en 2008. De las 678 páginas de la documentada obra escojo la 447 por sospechosa. 

Lean: “Ante la presión ejercida por el resto de las organizaciones políticas, el PSOE hubo de forzar su salida a la superficie desde finales del 74, aunque venía dando tímidas señales de vida desde la primavera del 72. El primer gran golpe de efecto se realizó recurriendo a El Correo de Andalucía, que se prestó a la jugada destinada a provocar la reacción policial. La Brigada Social cayó en la trampa sin mayores problemas El 19 de octubre, El Correo anunciaba en portada, con foto incluida, la primera entrevista al recién elegido primer secretario del PSOE Felipe González Márquez, realizada por el periodista Juan Holgado Mejías.” 

Y añade: “González había sido nombrado para tal cargo en el XIII Congreso en el exilio, celebrado en Suresnes (Francia), hecho que no pasó desapercibido para otros medios de comunicación que informaron sobre el ascenso de Isidoro. El día 21 del mismo mes declaraba (Felipe González) en la comisaría de policía, circunstancia que saltó con rapidez a la opinión pública y a los líderes de los partidos socialistas europeos. El efecto promocional fue absoluto”

Nota: Dirigía entonces El Correo de Andalucía Federico Villagrán. Afortunadamente vive y con plena lucidez. Él me contó que su mayor remordimiento, como director, era haber tolerado, mirando para otro lado, los muchos despidos que hubo en el periódico propiciados por la empresa. “Y uno de los días más logrados, me dice Federico, lo viví contigo la mañana en que apareció El Correo con tu entrevista a Isidoro“.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Algunas fechas de El Correo

1966. 14 de diciembre. Se celebran las primeras elecciones sindicales, convocadas por el sindicato franquista. En Sevilla triunfan las candidaturas de trabajadores que pertenecen a organizaciones clandestinas.

1967. 15 de enero. El cardenal Bueno Monreal ofrece el Palacio Arzobispal y también los templos a los sevillanos sin techo.
Primeros días de mayo. El gobernador civil Utrera Molina escribe al cardenal rogándole que le cuente lo que ocurrió en el Palacio Arzobispal el 1 de mayo. Al no satisfacer al gobernador la respuesta del prelado, decidió ir a visitarle acompañado del capitán general de  la II Región Militar para deliberar  sobre lo sucedido en esa fecha en su palacio.

1969. 24 de enero. Estado de excepción en toda España. Trabajadores sevillanos son detenidos, encarcelados o deportados. Se envía, desde Sevilla, a la cárcel de Segovia un periódico clandestino metido en una lata de leche condensada. El destinatario era Eduardo Saborido.
24 de noviembre. La gripe tiene en cama a media Europa. José María Javierre, director de El Correo, es declarado “persona non grata” por la Hermandad Provincial de Alféreces Provisionales de Sevilla.

jueves, 16 de mayo de 2013

La verdad de un periodista en tiempos de mentiras

En los setenta dirigió un periódico en Sevilla. Se llama Federico Villagrán. Durante varios días las “Cartas al director” deberían haberse enviado a”Ranilla”, la antigua cárcel de la capital hispalense.
-¿Cómo se ha portado el azar contigo?
-A mí el azar me regaló la ocasión de ser, en contadas ocasiones, protagonista de cosas. Lo ocurrido está ahí. Todo, lo recordable y lo muchísimo olvidable, fue cosa del azar. Siempre el azar que nos condiciona, desde nuestros genes hasta el lugar y el momento en que nos hundiremos, como decía Alberti, en "ese golfo de sombras" que nos espera.
-¿Dónde está tu curiosidad en estos momentos?
-En la Astronomía, en la Cosmología, en los agujeros negros… Decía Bernard Shaw que el único hombre inteligente que conocía era su sastre, porque siempre que volvía a verle le tomaba nuevas medidas. Yo no soy el de entonces. Casi no leo y sí releo mucho.
-¿Qué has  vuelto a redescubrir?
-A Baroja, a Azorín, a Cervantes, a Marañón... Veo mucho documental en la tele y mato el tiempo -o espero que el tiempo me mate- con Internet.
-¿Cómo eres ahora?
-Tal vez alguien a quien le gusta aparecer ante los demás un poco por encima de lo que es.
-¿Tu vida pasada?
-No le tengo mucha estima. Como el personaje principal de "La lista Schlinder", cuando al final los judíos supervivientes le entregan un recuerdo de oro, rompe a llorar y exclama "Podía haber hecho más, muchísimo más", yo ahora pienso igual, aunque me trague las lágrimas y no me eche a llorar.
-¿Recuerdas lo mucho que nos enseñaste a los que trabajábamos en El Correo de Andalucía cuando tú lo dirigías?
-¿Enseñar yo? Aprender y mucho. De José María Requena la inigualable gracia de su prosa; del inolvidable Javier Smith la ponderación y el saber decir lo contrario que escribía; del cura Chinarro, su valentía; de ti, tu enorme capacidad de trabajo y de preguntar lo que querías que te dijeran... sin preguntarlo; de Uceda, lo que nunca se debe hacer y que yo toleré mirando hacia otro lado y que es hoy, seguramente, el mayor remordimiento que tengo en mi ya larguísima vida. Y no sigo hablándote. Experimento demasiado dolor.
-Querido Federico…

miércoles, 2 de mayo de 2012

“Nadie se pone voluntariamente una mordaza”

En la primavera del año 75, el Tribunal de Orden Público ordenó el encarcelamiento de Federico Villagrán por haber publicado "El Correo", a toda plana, que habían llegado unos nueve mil "marines" a la base naval de Rota. .Como subtítulo se decía “¿Destino Portugal?
-Noticia cierta, compañero.
-Rigurosamente cierta. La llegada de tantos “marines” era inhabitual. Vivíamos entonces el Portugal del 25 de Abril. Nixon ocupaba la Casa Blanca y "El Correo" estaba en el punto de mira del Ministerio de Información, y yo, naturalmente, como director y tú y otros más.
-¿A qué respondía tu encarcelamiento?
-A las ganas que nos tenía el Ministerio de Información y a la necesidad del ministro León Herrera, que había sucedido a Pío Cabanillas, de mostrar a Franco la contundencia de la fraguiana Ley de Prensa, ya que seguía habiendo en el Consejo de Ministros gente que dudaba de su efectividad en defensa del Régimen.
-Se habló entonces de que iban a cerrar el periódico.
-Si el ministro León Herrera no dio la orden de cierre de “El Correo” era porque el propio Franco ya les había advertido que "al Correo del cardenal (Bueno Monreal) no lo toquen". Alguien que entendí totalmente fiable, pero que mi memoria de anciano no recuerda, me refirió, durante mi etapa profesional en Caracas, lo que ahora por vez primera relato.

martes, 1 de mayo de 2012

Los días más logrados del periodista Federico Villagran

Gafas negras para superar los controles ajenos y gorra de marino, de la que no se desprende fácilmente Federico Villagran. Así lo vi y abracé en el edificio de la antigua Audiencia de Sevilla. Estaba a la espera de escuchar sentencia. Un sentencia a su favor, dictada por el tiempo, ese tribunal sin togas ni prisas.
El paso de Villagran por El Correo de Andalucía en los años setenta le había hecho merecedor de un sincero homenaje que también recibieron otros admirados periodistas. El acto fue una generosidad de la asociación “Memoria, Libertad y Cultura Democrática”. Aun me resuenan las palabras que Mercedes de Pablos dedicó con su voz acogedora a cada homenajeado: Fue un periodista sin mordaza.
-¿Cuando te sentiste víctima de la intolerancia?"
-Siempre durante el franquismo.
-¿Te sueles poner nostálgico cuando menos lo piensas?
-Sí. Demasiadas veces.
-¿Has tenido que defenderte de la hipocresía ajena?"
-En ocasiones, pero no muchas.
-¿Qué no sabemos de ti?
-Ni idea. Tampoco creo que valga la pena. A mi el azar me regaló la ocasión de ser, en contadas ocasiones, protagonista de cosas. Lo ocurrido está ahí. Todo, lo recordable y lo muchísimo olvidable, fue cosa del azar. Siempre el azar que nos condiciona, desde nuestros genes hasta el lugar y el momento en que nos hundiremos, como decía Alberti, en "ese golfo de sombras" que nos espera.