Desde uno de los despachos de la Universidad de Barcelona fue arrojado a la calle un busto del Jefe del Estado. Así querían ver los estudiantes al dictador Franco en persona. Días antes de este incidente había sido decretado el estado de excepción en toda España. (24 de enero de 1969).
Centenares de españoles fueron detenidos, encarcelados o deportados. Uno de ellos fue enviado, desde la capital hispalense, a la cárcel de Segovia. Era el líder sindical Eduardo Saborido. Sus compañeros de Sevilla no le olvidaban. Le enviaron, en una lata de leche condensada el primer número de la revista clandestina “Realidad”, dirigida por Francisco Acosta. .
Aquel año, la gripe tenía en cama a media Europa, menos a la Hermandad Provincial de Alféreces Provisionales de Sevilla que declaró “persona non grata” a José María Javierre, director entonces de El Correo de Andalucía.
Centenares de españoles fueron detenidos, encarcelados o deportados. Uno de ellos fue enviado, desde la capital hispalense, a la cárcel de Segovia. Era el líder sindical Eduardo Saborido. Sus compañeros de Sevilla no le olvidaban. Le enviaron, en una lata de leche condensada el primer número de la revista clandestina “Realidad”, dirigida por Francisco Acosta. .
Aquel año, la gripe tenía en cama a media Europa, menos a la Hermandad Provincial de Alféreces Provisionales de Sevilla que declaró “persona non grata” a José María Javierre, director entonces de El Correo de Andalucía.
