Comienza la semana con tiros que acaban con la vida de tres mujeres en un pueblo de Galicia. El asesino se va del lugar y se entrega en un cuartel de la Guardia Civil. Allí cuenta que ha matado a la que fue su esposa y a su exsuegra y a su excuñada. Lo que demuestra que la humanidad es la única especie donde los machos matan a sus hembras, como dice la antropóloga francesa Francoise Heritier. Para ella la violencia de género no es ferocidad natural sino exceso de cultura patriarcal.
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lunes, 16 de septiembre de 2019
lunes, 3 de abril de 2017
A una eternidad del dolor ajeno
La psicóloga y escritora Pilar
Enjamio no ha encajado bien mi pregunta sobre su prima Ana Enjamio,
asesinada en el pasado mes de diciembre. ¿Acudió en alguna ocasión a su
consulta? “No. ¿Para qué? Era alegre, equilibrada, inteligente y muy
unida a la familia” ¿Conserva alguna foto de usted con ella? “No. Pero
le aseguro que era muy guapa. Tenía 25 años y nunca olvidó lo mucho que
se sacrificó su familia por ella y por sus hermanos.” ¿Entramos en el
tema? “Ocurrió en Vigo, en el portal del piso donde vivía ella. Recibió
más de 20 puñaladas con ensañamiento. Los vecinos lo oyeron y no
llamaron a la Policía. Ella y el presunto asesino, Cesar Adrio, de 38
años, separado y padre de dos hijos, habían asistido a la cena navideña
de la empresa Cablerías Auto donde los dos trabajaban.”
Él, que se
ocupó de la formación de Ana en su etapa de becaria en la citada
entidad, estaba obsesionada con ella y no aceptó que rompiera la
relación sentimental que habían mantenido durante escasos meses, según
nos comenta Pilar Enjamio.
¿Se trata de un enfermo? “No hay
enfermedad mental, sí psicopatía. Tenía celos compulsivos. Ahora ocupa
una de las celdas de la prisión de A Lama, que está a 45 minutos de
Vigo y él a una eternidad del dolor ajeno
lunes, 2 de abril de 2012
Un filtro de amor
El procesado entró en la Sala tercera de lo
Criminal de la Audiencia Provincial de Sevilla entre dos agentes del
Orden Público. Llevaba las manos esposadas atrás. Cabizbajo, vestido
de negro y bien afeitado. Tenía treinta y dos años, cuatro hijos y
amigos en el pueblo donde vivía, muy cercano a la capital. Durante el
interrogatorio dijo que no recordaba cuándo se casó y que, a veces,
discutía con su esposa. Dos días antes de que la matara, denunció en el
Juzgado Municipal de… que su mujer le había echado una droga en el
café, un filtro de amor. Después contó el viaje que hizo a… para
asistir al entierro de un familiar. Cuando regresó vio a su esposa en
la plaza del pueblo. Eran las diez de la mañana. Le dijo que si no se
compadecía de lo que había hecho con él y entró con ella y con un amigo
en un bar. El se encontraba mal. Había bebido mucho y se apartó de la
mujer.
-¿Cuándo volvió usted a ver a su esposa? le preguntó el fiscal.
-Sobre las tres y media de la tarde. Me encontré con ella en un bar.
-¿Iba sola?
-Llevaba al niño de dos meses en los brazos. Me fui de allí. Le dije que quería estar solo, pero ella venía detrás de mí para llevarme a casa. Cuando pasamos por un edificio abandonado yo me acerqué a dos hombres y a un muchacho que estaban junto a una candela para darles un cigarro. Entonces dijo ella: “no echarle cuenta que está loco”. Empezamos a discutir. La agarré por el cuello, pero ella salió corriendo. Yo iba detrás. Cuando se quedó parada, yo no sé lo que le hacía.
-¿Cuándo volvió usted a ver a su esposa? le preguntó el fiscal.
-Sobre las tres y media de la tarde. Me encontré con ella en un bar.
-¿Iba sola?
-Llevaba al niño de dos meses en los brazos. Me fui de allí. Le dije que quería estar solo, pero ella venía detrás de mí para llevarme a casa. Cuando pasamos por un edificio abandonado yo me acerqué a dos hombres y a un muchacho que estaban junto a una candela para darles un cigarro. Entonces dijo ella: “no echarle cuenta que está loco”. Empezamos a discutir. La agarré por el cuello, pero ella salió corriendo. Yo iba detrás. Cuando se quedó parada, yo no sé lo que le hacía.
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