“¿Ha sacado los ojos a alguien?” pregunté al
doctor Antonio Piñero Carrión cuando era catedrático de Oftalmología de
la Facultad de Medicina de Sevilla.
-A muchos que los donaron en
vida. Y en más de una ocasión he dicho a familiares de una persona
recién fallecida “tengo hospitalizado a un niño que no ve. Si quieren,
pueden darle luz a sus ojos.”
-¿Testigo de alguna experiencia pionera?
-Yo
subí con el doctor Morón a la azotea de su casa, en San Eloy 28, y
presencié cómo con la luz del sol estuvo provocando quemaduras en la
retina de un conejo a través de una lupa. Fue la primera persona en el
mundo que lo realizó.
-¿Cómo se le ocurrió la idea?
-El 10 de
julio de 1945 hubo un eclipse solar. Varias personas que lo
contemplaron indebidamente en Sevilla acudieron a su consulta con
problemas oculares. Esto le estimuló a estudiar el tema durante algunos
años. Y en la primavera de 1949 practicó la primera fotocoagulación en
un ojo humano.
