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martes, 4 de febrero de 2014

“Soy republicano, pero, por ahora, no defiendo el advenimiento de una III República” (1)

Luis Yañez Barnuevo  en un debate de la comisión de
seguridad y defensa del Parlamento Europeo el pasado
22 de enero. Este político, nacido en Coria del Río`,
presidió el PSOE de Andalucía. Fue secretario de
Estado de Cooperación Internacional   y para
Iberoamérica. Y portavoz del Grupo Socialista en
el Ayuntamiento de Sevilla.
Habrá que felicitar a Luís Yánez Barnuevo el 12 de abril por su 71 cumpleaños. Sospechamos que él no va a hacer uso de su derecho a la ociosidad. Está en forma. Y, como dice Mark Twain,  la vejez es tan larga que no hay que empezarla demasiado pronto. Su padre era médico como él. Su madre, maestra. Los dos, republicanos. Así que no está demás preguntarle:

-¿La última vez que estrechaste la mano del rey?
-Hace dos años. Asistí a una cena que le ofreció el rey al presidente de Bolivia en el Palacio Real. Entonces todavía estaba de buen ver. Ahora las operaciones y la edad le están pasando factura. Creo que sigue siendo, hoy por hoy, una institución necesaria para la democracia, pero debe corregir los fallos y errores que han erosionado su popularidad. Soy republicano y defiendo el legado del bienio reformista de la II República pero por ahora no defiendo el advenimiento de una III República.

-¿Te invito a ser brevemente un detective de la historia de Andalucía en los últimos treinta años?
-Es estimulante pensar que la historia de Andalucía de los últimos 30 años es la biografía de la actual presidenta de la Junta. Hija y nieta de obreros socialistas sevillanos parece que naciera para ser lo que es hoy. El pueblo andaluz y el PSOE han recorrido de la mano esos 30 años y han transformado Andalucía. Creo que los andaluces van a querer que eso siga así los próximos 30 años.

-¿Cómo eres en familia?
-Hace dos años estrené mi condición de abuelo y disfruto de mi nieto con toda la intensidad que puedo. Soy muy familiero y trato de recuperar ahora el tiempo que no le dediqué a mis hijos cuando eran pequeños por la absorbente dedicación política que tuvimos Carmeli y yo. Afortunadamente ya no se vive la política así porque hay otras vidas además de la política pero parte de mi generación, la más comprometida y honesta,  se sintió obligada a luchar por la libertad y lo sacrificó todo a ese fin.

-¿Crees que los del PP se están preguntando si hay algo mejor que la democracia para seguir mangoneando en nuestro país?
-Sé que es políticamente incorrecto pero sostengo que la actual derecha española es heredera social, política y culturalmente del franquismo al que nunca han condenado y viven en la nostalgia del ordeno y mando. Me gustaría que no fuera así pero cuando veo cosas como la ley de orden público y la contrarreforma del aborto me digo que la derecha aún no ha cambiado.

-Por tu condición de doctor en ginecología me permito preguntarte cómo te imaginas que es Dios o si nos aguarda un gran silencio.
-Para un agnóstico es una pregunta imposible. No creo en un ser sobrenatural y omnipotente que nos espera no se sabe dónde. Creo en el ser humano y el recurso a dios es una trampa que se hace la gente en el solitario y las religiones como organización aprovechan eso para controlar la mente y los cuerpos de sus acólitos y de camino hacer negocio.
-Mañana seguimos conversando.

martes, 21 de enero de 2014

“En mi reino no se capa a nadie"

Don Juan Carlos de Borbón, siendo príncipe, aprendió lentamente la paciente espera; la sorpresa frente al adversario; la reserva en los asuntos; el tener preparadas soluciones de recambio en el caso de que las cosas no vayan por el camino que se había pensado; la manera de entender la historia con parsimonia, con calma; el modo de salir al encuentro de los acontecimientos con tranquilidad. Estas maniobras se las enseñó quien, en el Archivo de Indias y ante un retrato de Carlos I, afirmó que los reyes suelen ser ingratos. Se llamaba como el actual Papa y parece que sus creaciones perduran gracias a Rajoy y a su desmantelado gobierno.
Siendo Rey vino a Sevilla. Durmió en los Reales Alcázares. A la hora de desayunar oyó lo que no esperaba: el Conservador del Palacio amenazó, a voces, con capar a un ordenanza porque todavía no había traído los periódicos del día para el monarca. Éste, que entonces estaba en plena forma, le dijo: “En mi reino no se capa a nadie”. Esta expresión debe tranquilizar al juez Castro, que pronto se las verá con la infanta Cristina.  El 18 de marzo de 1995 en los Reales Alcázares se celebró el almuerzo con motivo de la boda de la infanta Elena con Jaime Marichalar. 

martes, 24 de septiembre de 2013

Cuando valoraba la monogamia

No sabemos lo que fotografía
el príncipe de España en las  Ruinas
de Itálica. Mientras tanto alguien
alarga el brazo para señalar
algo al actual emperador de Japón,
entonces príncipe heredero.  Los
ilustres visitantes no fueron
recibidos  por los emperadores
Trajano y Adriano.
Entonces la esbeltez del actual rey de España era tan evidente como su afición a la fotografía. Y se le consideraba persona que valoraba la monogamia.
El que fue secretario del Consejo privado del conde de Barcelona, don José María de Areilza conocía bien al príncipe de España.
─¿Qué ha heredado don Juan Carlos de su padre?
─Lo que sólo él puede heredar: su legitimidad histórica es decir, dinástica porque eso añade fuerza y autoridad definitivas a la Monarquía.
─Me refiero más bien al aspecto psicológico.
─El Príncipe ha heredado de su padre dos cosas fundamentales: el sentido profundo del deber que, en el conde de Barcelona llega hasta la abnegación total, y la pasión por España que tiene el conde de Barcelona y que su hijo lleva a extremos notables.
─¿Se le han pegado cosas de Franco?
─Bastantes, en el sentido de que don Juan Carlos ha visto cómo opera Franco en el manejo del Estado, como gran político que es.
─¿Por ejemplo?
─La paciente espera; la sorpresa frente al adversario; la reserva en los asuntos; el tener preparadas soluciones de recambio en el caso de que las cosas no vayan por el camino que se había pensado; la manera de entender la historia con parsimonia, con calma; el modo de salir con tranquilidad al encuentro de los acontecimientos.

jueves, 19 de abril de 2012

La gran naturalidad del rey

¿Se le han pegado a don Juan Carlos de Borbón cosas de Franco?

Don José María de Areilza, conde de Motrico, me dijo que bastantes, en el sentido de que el entonces Príncipe de España había visto cómo operaba el caudillo en el manejo del Estado. Le indiqué que pusiera algunos ejemplos. Esta fue su respuesta:

1 El modo de salir al encuentro de los acontecimientos con tranquilidad.

2 La sorpresa frente al adversario.

3 El tener preparadas soluciones de recambio en el caso de que las cosas no vayan por el camino que se había pensado.

4 La reserva en los asuntos.