Paco Valladares prestaría su voz al Cid, porque es el personaje histórico que más le gusta.
-¿Se te ha ido alguna vez el santo al cielo en escena?
─Sí, una tarde de 1970 en el teatro Álvarez Quintero. Cuando aparecí en el escenario con pantaloncitos cortos y la primera actriz en bikini un espectador gritó: "Sevilla de mi arma, ¿pero qué te están haciendo?" Se levantó de la butaca y se marchó dando bastonazos en el suelo.
-¿Qué representabais? -"Las mariposas son libres" del escritor norteamericano Leonard Gershe.
─¿Qué tienes en tu tocador?
─¿En el de mi casa?
─En el del camerino.
─Tres frascos de colonia, pastillas Valda por lo que pueda pasar, crema limpiadora de Vichy, desodorante 8 por 4, Alka-Seltzer y una estampa de la Macarena.
─¿Lo dices porque estás en Sevilla?
─No. A esta Virgen siempre le he tenido devoción, y además, esta estampa me la envió una señorita para que me diera suerte.
