Mató al hombre cuando intentó
violarlo. Así consta en el expediente que el letrado Pedro Ruiz-Berdejo
tenía sobre la mesa de su despacho. La luz del flexo, que entraba por
la derecha, alumbraba la documentación de uno de los asuntos que más
estudiaba aquellos días. Ocurrió en Lora del Río. El homicida, de
dieciséis años, acabó con la vida del agresor disparándole con una
escopeta de caza. El segundo tiro fue el mortal. Estuvo preso en el
depósito carcelario del pueblo y después en la prisión de Sevilla.
Los varones ascendientes del letrado se encuentran casi al completo en su despacho. “El que está dibujado a lápiz es mi padre” dice. “Los pintados al óleo son mi tatarabuelo, mi bisabuelo y mi abuelo. Todos fueron abogados y todos tenían el apellido compuesto de Rodríguez-Berdejo”
Sobre la chimenea que hay en la estancia arde el fuego de una pintada: “La guerra es un buen negocio. Invierta un hijo”. La leo en voz alta y él se acuerda del 18 de julio de 1936 y comenta: “El primer centro cultural que fue destruido por las tropas nacionales fue el Ateneo Popular al encontrarse junto a Capitanía General. Hicieron un auto de fe quemando la biblioteca. Se salvó “El capital” de Carlos Marx porque el libro tenía las tapas verdes. No tuvieron la misma suerte “Las Moradas” de Santa Teresa ya que las cubiertas de la obra eran rojas”. El fue presidente de la entidad.
Los varones ascendientes del letrado se encuentran casi al completo en su despacho. “El que está dibujado a lápiz es mi padre” dice. “Los pintados al óleo son mi tatarabuelo, mi bisabuelo y mi abuelo. Todos fueron abogados y todos tenían el apellido compuesto de Rodríguez-Berdejo”
Sobre la chimenea que hay en la estancia arde el fuego de una pintada: “La guerra es un buen negocio. Invierta un hijo”. La leo en voz alta y él se acuerda del 18 de julio de 1936 y comenta: “El primer centro cultural que fue destruido por las tropas nacionales fue el Ateneo Popular al encontrarse junto a Capitanía General. Hicieron un auto de fe quemando la biblioteca. Se salvó “El capital” de Carlos Marx porque el libro tenía las tapas verdes. No tuvieron la misma suerte “Las Moradas” de Santa Teresa ya que las cubiertas de la obra eran rojas”. El fue presidente de la entidad.
