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viernes, 17 de mayo de 2019

Los rostros son como textos que todos tendemos a leer

Pascual Berniz se fue para no volver. Percibía la existencia como un enigma que encierra una sola certeza: el viaje hacia un final que a todos los seres nos unifica. 

Tenía 66 años. Suya es la escultura de acero que dedicó a “Los amantes de Teruel” en la llamada ciudad del amor.Tiene 15 metros de altura.

Un día en Córdoba, en el encuentro internacional de acuarelistas, me contó cómo convivía con el frío que hace en Teruel: ”En invierno tengo la sensación de que se relentece el tiempo y que la noche se dilata empujándome a la soledad y a pensar en la nada”.

--¿A qué te invita ese pensamiento?
 --A pintar, jugando con todos los colores para reflejar mi sed de vida

 --¿Qué haces ahora?
 --“Pinto primeros planos de rostros, porque son como textos que todos tendemos a leerlos. El rostro nos representa y actuamos como si todo lo que somos estuviese condensado en nuestra cara”.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Viajó hacia el final

Pascual Berniz se fue para no volver. Percibía la existencia como un enigma que encierra una sola certeza: el viaje hacia un final que a todos los seres nos unifica.  
Tenía 66 años. Por su persona y por las obras de arte que ha dejado merece ser recordado. Suya es la escultura de acero que dedicó a “Los amantes de Teruel” en “La Ciudad del Amor”. Quince metros de alta. 
Un día en Córdoba, en el Encuentro Internacional de Acuarelistas, durante la cena, me contó cómo convive con el frío que hace en Teruel: ”En invierno tengo la sensación de que se ralentiza el tiempo y que  la noche se dilata empujándome a la soledad”.  Él ha aprovechado sus horas cultivando pintura, grabado e ilustración. Sus acuarelas le ayudan a entenderse. 
-¿Qué pintas ahora? le pegunté. “Primeros planos de rostros, porque son como textos que todos tendemos a leerlos. El rostro nos representa y actuamos como si todo lo que somos estuviese condensado en nuestra cara”. 
-¿A qué te invita el hecho de pensar en la nada? “A pintar, jugando con todos los colores para reflejar mi sed de vida”.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El presidente de la Asociación de Acuarelistas de Teruel, Pascual Berniz, decidió entregarse totalmente al arte en un pueblo de Bélgica que fue la cuna del expresionismo flamenco: Sint-Martens-Latem. Desde entonces, año 1976, lleva muchos años pintando. Me cuenta que sus obras son huellas de sus vivencias. Le ayudan a reflexionar, a comprender y mirar su entorno y sobre todo a entenderse.
-¿Cómo percibes la vida?
-Como misterio, belleza y recursividad y la intento transmitir con alegría utilizando todos los colores. Los pongo en ebullición, puros y matizados y juego con ellos para reflejar la sed de la vida.
-¿Has pintado la nada?
-Para mí, la nada, es un estado del ser humano que te lleva a pintar. Es una vivencia interior. Te invita a despojarte de todo y llegar al silencio y a la quietud. Es un espejo sin cristal ni azogue donde puedes contemplarte y ver con claridad. Sólo en ese espacio vacío se aprende a mirar.
-¿Cuál es tu norma estética?
-El sugerir el sugerir. En el arte cuando las formas terminan, el significado debe continuar, como los ecos que se prolonga lejanos tras la voz extinguida.
-¿Te has enfrentado al frío?
-Sí. En el Valle de Sollavientos a más de 1700 m de altura. Está en el .término de Allepuz, pueblo donde nació mi mujer. Cuando sobre la nieve desplegué mi caballete, óleos, pinceles y trapos, mis manos no respondían al tacto. Huí en busca del calor...
-¿Qué te regaló la nieve?
-La emoción y la dicha de la quietud y el silencio.

martes, 25 de noviembre de 2014

(1) El rostro nos representa, nos guste o no

En una de las rotondas de entrada a la “Ciudad del Amor” se encuentra una escultura de “acero corten” dedicada a “Los amantes de Teruel”. La obra tiene 15 metros de altura. Su autor es Pascual Berniz, que también es pintor, grabador e ilustrador. Nació en Ballobar (Huesca) hace 64 años. Un día de sol en Córdoba  me contó que convive con el frío en Teruel desde 1998. Dice que en invierno tiene la sensación de que se relentiza el tiempo y que la noche se dilata empujándole a la soledad.
-¿Qué haces ahora?
-Estoy pintando con la técnica de la acuarela primeros planos de rostros donde no sólo intento reflejar un parecido, sino, expresar también lo que significan unos ojos, boca, nariz, orejas y frente: la conciencia, inspiración y expresión humana. Pintar estos primeros planos en el formato de 90 x 114 centímetros es un reto.
-¿Qué son los rostros para ti?
-Como textos que todos tendemos a leerlos. Con la cara efectuamos la más cotidiana de las metonímias, es decir, tomamos una parte por el todo; la cara por la persona. El rostro nos representa nos guste o no y actuamos como si todo lo que somos estuviese condesado en nuestra cara. A la cita de Cicerón de "La cara es el espejo del alma y los ojos sus delatores" habría que añadir que desde luego es un espejo pero para los demás. Es como si la naturaleza hubiera planteado que para vivir y convivir necesitamos conocer el rostro de los otros con los que interactuamos.