Quería
conocer a la persona que preguntó a Rafael Martín Holgado, horas antes
de que falleciera, si quería descansar. Quería conocer al doctor
Roberto Lasso de la Vega para preguntarle esto:
-¿Comprendió él lo que le dijo usted?
-Rafa nunca me habló de la muerte en general y menos de la suya en particular. Yo sabía que había pasado un mal domingo y una mala noche por eso le pregunté si quería descansar cuando fui a verlo el lunes a su casa y también le pregunté si deseaba permanecer allí o que lo lleváramos al hospital.
-Quince días antes de su muerte hablé con él por teléfono. Estaba corrigiendo exámenes. Me dijo que era una manera de evadirse del cáncer. Luego sus palabras se convirtieron como en una despedida de amor a Regine, su esposa.
-El deseaba mantener su vida lo mas normal posible y casi le fue posible hasta poco antes del final. El viernes anterior a su ingreso en el hospital Virgen del Rocío hicimos una cena en su casa, ya que no estaba en condiciones de salir, y aunque no estuvo como en sus mejores momentos casi los alcanzó. Me refiero a condiciones físicas y sobre todo psicológicas o mentales.
-¿Su biografía, doctor?
-Es muy corta a pesar de mis 58 años. Nací en Burgos, de donde era mi madre, cuando debería haberlo hecho en Sevilla pues mis padres se trasladaban aquí desde Bilbao donde fui concebido. Me quedé huérfano siendo muy joven.
-¿Dónde estudió Medicina?
-En Sevilla gracias a mi madre y a un antiguo jefe de mi padre, que me consiguieron una beca de las mutualidades laborales franquistas.
-¿Comprendió él lo que le dijo usted?
-Rafa nunca me habló de la muerte en general y menos de la suya en particular. Yo sabía que había pasado un mal domingo y una mala noche por eso le pregunté si quería descansar cuando fui a verlo el lunes a su casa y también le pregunté si deseaba permanecer allí o que lo lleváramos al hospital.
-Quince días antes de su muerte hablé con él por teléfono. Estaba corrigiendo exámenes. Me dijo que era una manera de evadirse del cáncer. Luego sus palabras se convirtieron como en una despedida de amor a Regine, su esposa.
-El deseaba mantener su vida lo mas normal posible y casi le fue posible hasta poco antes del final. El viernes anterior a su ingreso en el hospital Virgen del Rocío hicimos una cena en su casa, ya que no estaba en condiciones de salir, y aunque no estuvo como en sus mejores momentos casi los alcanzó. Me refiero a condiciones físicas y sobre todo psicológicas o mentales.
-¿Su biografía, doctor?
-Es muy corta a pesar de mis 58 años. Nací en Burgos, de donde era mi madre, cuando debería haberlo hecho en Sevilla pues mis padres se trasladaban aquí desde Bilbao donde fui concebido. Me quedé huérfano siendo muy joven.
-¿Dónde estudió Medicina?
-En Sevilla gracias a mi madre y a un antiguo jefe de mi padre, que me consiguieron una beca de las mutualidades laborales franquistas.
