“España es el segundo
país del mundo con mayor Patrimonio Artístico y Cultural. Sin embargo
es de los países de nuestro entorno europeo que dedica menos horas a la
enseñanza de las Artes en la fase obligatoria. Las limita a Plástica y
Música, dejando de lado el baile y el teatro”, dice Luis Lomelino
Amérigo, licenciado en Bellas Artes, diplomado en Historia, pintor
acuarelista y profesor del IES “El Majuelo” en Gines.
-Te has referido al mundo, a Europa, ¿sabes algo de África?
-Conozco la Escuela de Artes de Tetuán. Cuando la visité recientemente, al ver pintar a los alumnos, advertí su alto nivel académico y su actitud de respeto, cariño y admiración hacia el profesor. La relación entre docente y discípulos era idílica. Y a esto se debía el éxito académico del alumnado, pues los medios materiales con que contaba la Escuela de Artes eran escasos.
-Te habrá hecho reflexionar esto si lo comparas con lo que ocurre en nuestro país.
-En los últimos años se ha producido en España un cambio de los valores. Nuestros alumnos tratan con mucha familiaridad y cercanía a sus profesores, factor que podría ser positivo para transmitir valores y conocimientos. Pero nuestros alumnos no admiran a sus profesores ni por lo que saben ni por lo que pueden transmitirles. Saber más no representa algo importante para ellos.
-Te has referido al mundo, a Europa, ¿sabes algo de África?
-Conozco la Escuela de Artes de Tetuán. Cuando la visité recientemente, al ver pintar a los alumnos, advertí su alto nivel académico y su actitud de respeto, cariño y admiración hacia el profesor. La relación entre docente y discípulos era idílica. Y a esto se debía el éxito académico del alumnado, pues los medios materiales con que contaba la Escuela de Artes eran escasos.
-Te habrá hecho reflexionar esto si lo comparas con lo que ocurre en nuestro país.
-En los últimos años se ha producido en España un cambio de los valores. Nuestros alumnos tratan con mucha familiaridad y cercanía a sus profesores, factor que podría ser positivo para transmitir valores y conocimientos. Pero nuestros alumnos no admiran a sus profesores ni por lo que saben ni por lo que pueden transmitirles. Saber más no representa algo importante para ellos.
